¿Los católicos cambiaron los mandamientos?, ¿Sábado o domingo?

Frecuentemente, encontramos a algunos hermanos separados que afirman que la Iglesia católica no es la Iglesia de Cristo, puesto que los católicos cambiaron los mandamientos de la Ley de Dios, y tampoco guardan el sábados tal y como está escrito en la biblia.

Por supuesto, estas creencias son erróneas y hoy, a la luz de las escrituras vamos a explicar todas estas dudas y confusiones.

 

Comparación entre los mandamientos del antiguo testamento y los de la Iglesia Católica

Para entrar en contexto, empezaremos por dar a conocer las diferencias entre los mandamientos que enseñamos los católicos y los que muestra el libro de Éxodo, y después explicaremos a detalle las razones con argumentos bíblicos.

Mandamientos católicos y del antiguo testamento

Los hermanos separados, nos dicen que la Iglesia Católica elimino el segundo mandamiento (Culto a los ídolos), cambio el cuarto mandamiento (de guardar el sábado), y el décimo mandamiento lo partió en 2, para así tener en número de 10 mandamientos.

La pregunta del millón es:

¿Por qué los católicos cambiaron los mandamientos de Dios?

La respuesta puede ser muy sorprendente para los hermanos separados, pero tenemos que decírselo y explicárselos.

La Iglesia Católica no fue quien cambio los mandamientos, sino que fue Jesucristo quien cambio los mandamientos. Ahora vamos a explicarlo porque los cambio.

Quinto y sexto mandamiento

“No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la esposa de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.” (Éxodo 20, 17)

En esos tiempos para el pueblo judío, la mujer no era considerada persona, era consideraba menos que el hombre, por eso los hombres podían tener hasta 20 mujeres como lo muestran varios pasajes del antiguo testamento.

Sin embargo, estando Jesucristo en la Tierra, cambio ese mandamiento. Él le da la misma importancia a la mujer al igual que el hombre. Así lo demuestra un discípulo de Jesucristo en las Escrituras:

“Ya no hay diferencia entre judío y griego, entre esclavo y hombre libre; no se hace diferencia entre hombre y mujer, pues todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.” (Gálatas 3, 28)

Ya no existe la diferencia entre hombre y mujer, ya la mujer es considerada persona y ya no es considerada propiedad. Por esa razón el noveno mandamiento de la Iglesia Católica es: “No consentirás pensamientos ni deseos impuros” Ya no dice “No codiciar la mujer de tu prójimo” por qué tanto hombre como mujer ya son iguales.

“»Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.” (Mateo 5, 27)

Aquí cristo cambia el mandamiento, al decirnos que, cometemos adulterio incluso en el momento en que codiciamos a la mujer en el pensamiento, no importa si está casada o no. Esto aplica tanto para el hombre como para la mujer.

El noveno mandamiento queda “No consentirás pensamientos ni deseos impuros” y el décimo mandamiento dice: “No codiciar los bienes ajenos” (No incluye ya a la mujer, pues ya no es considerada propiedad).

Nueva alianza con Cristo

“Yo se lo digo: si no hay en ustedes algo mucho más perfecto que lo de los Fariseos, o de los maestros de la Ley, ustedes no pueden entrar en el Reino de los Cielos.” (Mateo 5, 20)

Desde el antiguo testamento estaban los maestros de la ley y los fariseos quienes tenían la Ley (Mandamientos), pero Jesús no pide algo más perfecto para poder entrar al reino de los Cielos.

Para el pueblo de Israel no era Cristo que lo salvaba, sino que para salvarse tenían que cumplir los mandamientos.

La biblia nos dice que Jesús cambio los mandamientos y también nos dice que los mandamientos llegan hasta Cristo, y ya nosotros no estamos obligados como el pueblo de Israel a cumplirlos para salvarnos.

Nosotros los católicos tomamos los mandamientos como una guía para acercarnos a Dios, pero nosotros seguimos a cristo quien nos perdona y nos da la salvación.

“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios” (2 Corintios 3, 2-4)

Pablo nos dice aquí, que somos una carta no grabada en tablas de piedra (Mandamiento), sino en corazones humanos teniendo confianza en Cristo.

Pablo nos dice que cuando se dieron las Tablas de Piedra fue rodeado de gloria en su tiempo (antiguo testamento) pero era pasajero.

No que por nosotros mismos seamos capaces de atribuirnos cosa alguna, como propia nuestra, sino que nuestra capacidad viene de Dios, el cual nos capacitó para ser ministros de una nueva Alianza, no de la letra, sino del Espíritu. Pues la letra mata más el Espíritu da vida. Que si el ministerio de la muerte, grabado con letras sobre tablas de piedra, resultó glorioso hasta el punto de no poder los hijos de Israel fijar su vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, aunque pasajera, ¡cuánto más glorioso no será el ministerio del Espíritu! Efectivamente, si el ministerio de la condenación fue glorioso, con mucha más razón lo será el ministerio de la justicia. Pues en este aspecto, no era gloria aquella glorificación en comparación de esta gloria sobreeminente. Porque si aquello, que era pasajero, fue glorioso, ¡cuánto más glorioso será lo permanente!” (2 Corintios 3, 5-11)

Pablo nos dice: “Porque si aquello, que era pasajero (antiguo testamento), fue glorioso, ¡cuánto más glorioso será lo permanente! (nueva alianza a través de Jesús)”

 

Miren como Pablo es muy claro en la siguiente cita:

“Hasta el día de hoy, siempre que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. Y cuando se convierte al Señor, se arranca el velo. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad” (Corintios 3, 15-17)

Hoy en día, vemos como algunas denominaciones aún están enfocados en la antigua alianza de Moisés y están cegados por ese velo para ver la realidad que es Cristo.

Moisés y Jesús

¿Por qué los católicos no guardan el sábado?

Los hermanos adventistas nos cuestionan: ¿Por qué ustedes no guardan el sábado si lo dice la biblia?

Ellos dicen que incluso Dios creo al mundo en 6 días y descanso el día séptimo (sábado). Sin embargo, ellos desconocen que para Dios un día es como mil años y mil años como un día.

“Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” (2 Pedro 3, 8)

Cuando Dios la biblia nos dice que Dios creo al mundo en 6 idas y descansó al séptimo, no se refiere a los días de la semana, puesto que Dios creo los días de la semana hasta el día cuarto de la creación.

 “Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,” (Génesis 1, 14)

La biblia al decir que Dios hizo la tierra en 6 días y descanso al séptimo se refiere a los días de Dios, no a los días de nosotros.

¿Por qué los católicos guardan el domingo?

Porque nosotros sabemos que el mandato de guardar el sábado era para el pueblo de Israel y ya en el nuevo testamento, Dios pone un nuevo día:

“Porque si Josué les hubiera proporcionado el descanso, no habría hablado Dios más tarde, de otro día.” (Hebreos 4, 8)

Los católicos guardamos el domingo, el primer día de la semana, siguiendo el ejemplo de los primeros cristianos:

“Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.” (Juan 20, 19)

Los discípulos, los primeros cristianos se reunían el primer día de la semana, el domingo Jesús mismo, los confirma pues el llego ante ellos y les dijo: “Paz a vosotros”

Incluso, ocho días después (domingo), otra vez, los discípulos esta reunidos y de nuevo se les apareció Jesús, confirmando así, el día de reunión para los cristianos.

 “Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.” (Juan 20, 26)

 

Efectivamente, la biblia nos da constancia de que los primeros cristianos se reunían el día domingo (Primer día de la semana)

El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche.” (Hechos 20, 7)

Los cristianos ya tenían la costumbre de reunirse para celebrar la Fracción del Pan (Eucaristía)

Otra cita que lo confirma:

Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.” (1 Corintios 16, 2)

¿Pablo se reunía los sábados con los cristianos?

Erradamente algunos hermanos separados usan la siguiente cita para decir que los primeros cristianos se reunían el sábado. Vamos a desmentirlos:

“Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Escrituras,” (Hechos 17, 2)

Pablo no se reunía con los cristianos el sábado. Lo que Pablo hacia era llegar a donde los judíos para convertirlos. Los judíos eran quienes si se reunían el sábado y así lo confirma el versículo 1

“Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde los judíos tenían una sinagoga.” (Hechos 17, 1)

Entonces vemos que eran los judíos (no los cristianos) quienes estaban en la sinagoga y en ese momento llego Pablo y no llego a celebrar el culto con los judíos, sino más bien a debatir con ellos  basándose en las escrituras y tratando de convertirlos:

“Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Escrituras, explicándolas y probando que Cristo tenía que padecer y resucitar de entre los muertos y que «este Cristo es Jesús, a quien yo os anuncio»” (Hechos 17,2-3)

¿Constantino instituyo el día domingo como día de descanso?

Algunos hermanos adventistas tienen el atrevimiento de decir que Constantino instituyo el día domingo como día de reposo.

Lo que ellos no saben es que fueron los primeros cristianos quienes le pusieron un nombre al primer día de la semana (Domingo). Domingo significa “Día del Señor“.

El primero que le puso nombre al domingo fue Juan, quien en el día del Señor recibió revelación de Jesús

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,”

 

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