¿Sabes la verdadera historia del Santo Rosario?

Sin duda, el rezo del Santo Rosario es de las devociones más grandes para los fieles católicos.

Nosotros los cristianos solemos rezar el rosario ya sea en la iglesia o en nuestros hogares, sin embargo, pocas veces nos damos el tiempo para investigar la verdadera historia del Santo Rosario y como fue evolucionando a través del tiempo. ¿De dónde se originó el rezo del Rosario?, ¿cuándo comenzó la idea de contar cuentas mientras oran? Estas y más preguntas contestaremos a continuación con mucho gusto.

 

Primeros antecedentes del Rosario

El Santo Rosario, tal y como lo conocemos en la actualidad se fue desarrollando lentamente a lo largo de los siglos.

El Rosario tiene sus primeras raíces en diversas tradiciones de oraciones cristianas primitivas, con las cuales, comparten similares formatos en cuanto a estructura y oraciones repetitivas.

En el siglo III en Egipto, los monjes y ermitaños cristianos (conocidos como los Padres del Desierto) utilizaron inicialmente piedras y posteriormente cuerdas de oración para guiarse mientras rezaban 150 salmos.

Varias oraciones breves como la de “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí” eran muy populares, y se repetían una y otra vez mientras se contaban las cuentas.

 

“El Padre nuestro” también se solía repetir 150 veces usando una cadena de cuentas.

 

Historia del Avemaría

La hermosa oración que hoy conocemos como el Avemaría se fue formando progresivamente.

La primera versión agregaba únicamente el nombre “María” al mensaje dicho por el ángel Gabriel a María:

“Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1:28).

 

Alrededor del año 1050 d.C. se agregaron las palabras que Isabel uso para saludar a María cuando la visito en su casa.

“Bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre” (Lucas 1:42).

En el año 1261, el Papa Urbano IV añadió el nombre de Jesús al final de las palabras dichas por Isabel.

 

San Pedro Canisio publico el Ave María en su catecismo de 1555 con casi toda la petición final:

“Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores”

 

Más tarde, exactamente 11 años después, el catecismo del Concilio de Trento incluyo por vez primera, toda la petición final de la oración, concluyendo con las siguientes palabras:

“ahora y en la hora de nuestra muerte”. Amén.”

 

La versión del Avemaría que conocemos y rezamos hoy en día, recibió la aprobación oficial en 1568 por la Iglesia.

“Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres; y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”

 

El uso de cuentas para rezar el Rosario

No se sabe con exactitud el origen de las cuentas en la oración. Personas de muchas religiones y culturas han usado y siguen usando cuentas para orar.

El uso de cuentas en las oraciones, le permite a quien ora, realizar un seguimiento más fácil del número de oraciones o repeticiones que está recitando, permitiéndole así, enfocarse mejor en el significado de la oración en sí.

Virgen María y el Rosario

 

¿Cómo se compone la corona del Rosario?

La corona del rosario o camándula como se le conoce en algunas partes, está compuesto por

59 cuentas, las cuales se distribuyen de la siguiente manera:

  • 5 cuentas al principio, desde la cruz hasta donde empiezan las decenas.
  • 5 grupos de 10 cuentas cada uno para rezar las 10 Avemarías de cada misterio.
  • Entre una decena y otra se debe rezar un Padrenuestro, el cual está representado por una cuenta que se ubica al comienzo de cada Misterio.

Otras oraciones del Rosario incluyen el Credo de los Apóstoles, el Gloria y el Salve, Salutaciones a la Virgen María y letanías lauretanas.

Santo Domingo de Guzmán y la Virgen del Rosario

Santo Domingo de Guzmán fue un sacerdote español que viajo al sur de Francia con la encomienda de convertir a las personas que se habían alejado de la Fe de la Iglesia, principalmente por la herejía albigense.

La herejía albigense fue una de las herejías más conocidas de las que se suscitaron en toda la Edad Media.

Esta herejía afirmaba que existían dos poderes, la luz y la oscuridad; el dios bueno y el dios maligno. El dios bueno era el creador de todo lo espiritual y el dios malo era el creador de todo lo material. Afirmaban que el cuerpo es material, por lo cual es malo, entonces decían que el cuerpo de Jesús era malo y Jesús no era Dios.

Los albigenses se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas. La Iglesia durante varios años envió misioneros y sacerdotes con la misión de convertirlos, sin embargo no tuvieron mucho éxito.

Santo Domingo trabajo muy duro durante años en esa región logrando convertir solo a pocas personas.

Domingo, al sentirse un poco frustrado, le suplico a la Virgen María que le ayudara con esta gran misión.

Santo Domingo y la propagación de la devoción del Santo Rosario

En el año 1208, la Virgen María se le apareció a Santo Domingo y le enseño a rezar el Rosario y le encomendó propagarlo a todo el mundo, con la promesa de que muchas personas en pecado se convertirían y en cambio obtendrían muchas gracias.

En efecto, Santo Domingo de Guzmán fue muy obediente y difundió el rosario con gran éxito y muchos albigenses regresaron a la Fe Católica.

Sin embargo, la tensión entre cristianos y albigenses tenia también tintes políticos, lo que provoco una guerra

 

Simón de Montfort

El ejército cristiano era dirigido por Simón de Montfort, el cual le pidió a su amigo Domingo, que le enseñara a sus tropas a rezar el Rosario, y entonces sus tropas rezaban el rosario antes de cada batalla, obteniendo así grandes victorias.

Simón de Monfort, le atribuyo estas victorias a la devoción por el rosario y como un gran gesto de gratitud, impulso la construcción de la primera capilla en honor a Nuestra Señora del Rosario.

A partir de ese momento Muchas personas perseverantes en la Fe, se unieron a la gran obra apostólica de Domingo de Guzmán.

Santo Domingo formo la Orden de predicadores, mejor conocidos como “Dominicos”, los cuales se extendieron a muchas partes del mundo, llevando consigo las enseñanzas de la Iglesia.

 

Alano de la Rupe

La devoción al Santo Rosario tomo un gran valor durante los siguiente años, sin embargo, posteriormente ducha devoción empezó a disminuir.

En la segunda mitad del siglo XV, la Virgen María se le apareció a Alano de la Rupe, (quien también era Dominico) y le pidió que impulsara de nueva cuenta la devoción del Santo Rosario, y le reveló sus quince promesas para quienes recen con frecuencia y devoción el Santo Rosario

La Virgen María le pidió a Alano que diera a conocer al mundo todo cuanto había visto y oído.

 

Virgen de Fátima y el Rosario

El 13 de mayo del año 1917, la Virgen María, se le apareció a tres niños pastores en la ciudad de Fátima, Portugal.

Ella les dijo que regresan a exactamente a ese lugar el día 13 de cada mes durante los próximos seis meses. La Virgen María les prometió a los pequeños niños, que se les aparecería cada vez y les confiaría un mensaje.

La Virgen María les dijo a los niños que oraran por la paz del mundo, recitando el Rosario todos los días.

El 13 de julio de 1917, María les pidió a los niños que agregaran una breve oración al final de cada década del rosario:

“Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno; Dirige todas las almas al cielo, especialmente a aquellas que más necesitan tu misericordia.”

Hoy  en día esto se conoce como la oración de Fátima, y ​​muchos católicos lo incorporan al Rosario como lo solicitó María.

Historia del Rosario

 

Los Misterios del Rosario

Entre los años 1410 y 1439 fueron presentados por Domingo de Prusia los Misterios del Rosario.

Esto le dio a cada decena de cuentas del rosario una cualidad única.

Cada uno de los misterios nos invita a reflexionar sobre eventos muy específicos en las vidas de Jesús y de María y que nos brindan lecciones para nuestras vidas.

Originalmente existían tres conjuntos de misterios: los misterios gozosos, los misterios dolorosos y los misterios gloriosos.

 

Los Misterios Gozosos

  • La agonía en el jardín
  • La flagelación en el pilar
  • La coronación de espinas
  • El llevar de la cruz
  • La crucifixión

Misterios Dolorosos 

  • La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní.
  • La Flagelación del Señor.
  • La Coronación de espinas.
  • El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz.
  • La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

Los misterios gloriosos

  • La Resurrección del Señor.
  • La Ascensión del Señor.
  • La Venida del Espíritu Santo.
  • La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
  • La Coronación de la Santísima Virgen.

 

El 16 de octubre de 2002, casi 600 años después de que se establecieran los Misterios originales del Rosario, el Papa Juan Pablo II propuso agregar un nuevo conjunto de misterios llamados Misterios luminosos (los Misterios de la Luz).

Misterios Luminosos

  • El Bautismo de Jesús en el Jordán
  • La boda en Cana
  • La proclamación del reino
  • La Transfiguración de Jesús
  • La institución de la Eucaristía en la última cena

 

“Si quieren que la paz reine en sus familias y en su Patria, recen todos los días el Rosario con todos los suyos”. (San Pío X)

“La práctica del Santo Rosario es grande, sublime y divina. El cielo nos la ha dado para convertir a los pecadores más endurecidos y a los herejes más obstinados”. (San Luis María Grignion de Montfort)

Rezo devoto del Santo Rosario”. 

“Sobre la devoción de la Virgen y el rezo del Rosario se basa toda mi obra educativa. Preferiría renunciar a cualquier otra cosa, antes que al Rosario”. (San Juan Bosco)

 

Si te ha gustado el artículo, puedes compartirlo con tus familiares y amigos para el crecimiento y fortalecimiento de nuestra Fe. Saludos y Bendiciones.

También te puede interesar:

APOLOGÉTICA MARIANA, ¿EN VERDAD CONOCES A LA VIRGEN MARÍA?

EXPLICACIÓN SOBRE LAS APARICIONES Y ADVOCACIONES MARIANAS

EXPLICACIÓN SENCILLA DE LOS DOGMAS MARIANOS

PREGUNTAS FRECUENTES DE PROTESTANTES SOBRE LA VIRGEN MARÍA

Comentarios
Comparte con tus amigos:

También te podría gustar...