El Santo Rosario es totalmente bíblico. Explicación sencilla

Santo Rosario

¿Es bíblico el rosario?, ¿Tradición de hombres? ¿Por qué al hacer el Rosario repiten oraciones, si en la Biblia Jesús prohibió la repetición de palabras al orar? Son algunas de las interrogantes que a menudo los hermanos separados nos hacen. La realidad es que el Santo Rosario es bíblico y nosotros como católicos tenemos el deber de dar razones de nuestra fe.

“sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3,15)

  • Historia del Rosario
  • letanías del Santo Rosario

¿La biblia prohíbe repetir palabras en la oración?

La respuesta es un rotundo No. Cuando en el Evangelio de San Mateo Jesús dice que no se hable tanto en una oración, en el mismo versículo aclara que hace referencia a los paganos pues ellos creían que solo por decir mucha palabrería serian escuchados.

Los paganos tenían otros dioses, y eran dioses muertos y entonces ellos repetían y repetían y nunca eran escuchados, pues sus dioses estaban muertos.

“Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.” (Mateo 6, 7-8)

Entonces vemos como el rechazo no se refiere al hecho de repetir palabras sino más bien al hacerlo sin un sentido profundo e interior como lo hacía un pagano.

Jesucristo nos pone el ejemplo de rezar así

Jesús mismo oró repitiendo palabras en el Huerto de Getsemaní al saber que había llegado la hora de entregarse para nuestra salvación.

 

“Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras” (Marcos 16, 39)

Entonces si Jesucristo nuestro salvador oró repitiendo las mismas palabras nosotros también podemos hacerlo. Dudo mucho que los hermanos separados se atrevan a decir que Jesús hizo mal al orar de esa manera. Eso sí que sería grave.

Pero no es la única vez que Jesús repitió palabras ya establecidas. Jesús también oro diciendo:

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27, 46)

“Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró” (Lucas 23, 46)

En ambas citas Jesús Repitió formulas ya establecidas en los salmos. Salmo 22,1 y salmo 31, 5, los cuales podemos encontrar en nuestra biblia.

Veamos otro caso con San Pablo y Silas en la cárcel quienes oraban cantando himnos (formulas ya compuestas) a Dios. Veamos si su oración tuvo poder o no

“Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron” (Hechos 16, 25-26)

Lo más importante no es orar con o sin formulas, sino orar con un corazón sincero y con amor a Dios. Si alguien le gusta orar con fórmulas esta genial y si le gusta orar sin formulas también esta genial. Que nadie te juzgue por tu forma de orar. La oración es personal con Dios.

 

El Rosario es bíblico

Cuando nosotros hacemos el rosario repetimos palabras tal y como Jesús lo hizo

  • El padre nuestro es bíblico y lo encontramos en Mateo 6, 9-13
  • Gran parte del Ave María lo encontramos en Lucas 1,28-55 y Juan 2, 1-11
  • El gloria (alabanza trinitaria) está en 2 corintios 13, 13-14

Los misterios que se recitan también son bíblicos:

Misterios gozosos: 

Primer misterio: La Encarnación del Hijo de Dios (Lucas 1,26-38)
Segundo misterio: La Visita de María a Isabel (Lucas 1,39-45)
Tercer misterio: El nacimiento de Jesús (Lucas 2,1-7)
Cuarto misterio: La Presentación del niño Jesús (Lucas 2,22-34)
Quinto misterio: Perdido y hallado en el templo (Lucas 2,41-52)

Misterios Dolorosos: 

Primer misterio: La oración de Jesús en el Huerto (Marcos 14,32-38)
Segundo misterio: La Flagelación de Jesús (Marcos 15,15)
Tercer misterio: La Coronación de espinas (Marcos 15,16-19)
Cuarto misterio: Jesús con la Cruz a cuestas (Marcos 15,21-22)
Quinto misterio: Crucifixión y muerte de Jesús (Juan 19,18-30)

Misterios gloriosos: 

Primer misterio: La resurrección de Jesucristo (Mateo 28,1-6)
Segundo misterio: La Ascensión de Jesús (Marcos 16,19-20)
Tercer misterio: La Venida del Espíritu Santo (Hechos 2,1-4)
Cuarto misterio: La Asunción de María (Cantares 6,10)
Quinto misterio: La coronación de María (Apocalipsis 12,1-17)

Misterios de la Luz:

Primer Misterio: Su Bautismo en el Jordán (Marcos 1,9-10)
Segundo Misterio: La autorrevelación en las bodas de Caná (Juan 2,1-11)
Tercer Misterio: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (Marcos 1,15)
Cuarto Misterio: La Transfiguración (Marcos 9,2-8)
Quinto Misterio: La Institución de la Eucaristía. (Lucas 22, 19)

Para nosotros los católicos hacer el rosario con amor es entregarle a nuestra Santa Madre María un ramillete de rosas. Pedimos su intercesión ante su santo hijo Jesucristo. Pues es bien sabido que el rosario gira entorno a la persona de Jesús.

“Estás viendo el fruto que he conseguido con la predicación del Santo Rosario; haz lo mismo, tú y todos los que aman a María, para de ese modo atraer todos los pueblos al pleno conocimiento de las virtudes” (Santo Domingo de Guzmán)

“¡Amen a la Virgen y háganla amar. Reciten siempre el Rosario!”.(San Pío de Pietrelcina)

 

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Saludos y Bendiciones.

 

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